El caso Aeternum muestra un cambio estructural en el ecosistema de botnets: la migración del comando y control hacia contratos inteligentes en Polygon. Este análisis resume implicancias técnicas, límites de la remediación tradicional y acciones concretas para infraestructura, SOC y equipos DevSecOps.
La aparición de Aeternum C2 volvió a poner sobre la mesa una idea que hasta hace poco parecía de nicho: usar blockchain como canal principal de comando y control (C2) para malware. En lugar de depender de dominios, VPS y servidores comprometidos —infraestructura que puede rastrearse y tumbarse— este modelo publica instrucciones en contratos inteligentes de Polygon, accesibles desde endpoints RPC públicos.
Para equipos de infraestructura y seguridad, la novedad no es “otra familia de malware”, sino un cambio de arquitectura. Si el C2 vive en una red distribuida, inmutable y global, los mecanismos clásicos de contención pierden eficacia. Ya no alcanza con bloquear un par de dominios o coordinar una baja con un proveedor de hosting.
Qué se sabe del caso Aeternum
Las publicaciones de The Hacker News, Infosecurity Magazine y Security Affairs —citando investigación técnica de Qrator Labs y análisis complementario de CtrlAltIntel— describen una operación con varios elementos relevantes para defensa:
- El loader está desarrollado en C++ (x86/x64) y consulta contratos en Polygon para obtener comandos cifrados.
- Los operadores usan un panel web para seleccionar contrato, tipo de orden y URL de payload.
- Las órdenes quedan registradas como transacciones, por lo que se replican a gran escala y son difíciles de eliminar.
- El costo operativo es bajo: con montos mínimos en MATIC pueden emitirse decenas o cientos de comandos.
- El ecosistema criminal ofrece el “producto” en modalidad servicio o incluso venta de código fuente, reduciendo barreras de entrada.
Esto encaja con una tendencia más amplia: pasar de infraestructuras de C2 centralizadas a modelos resistentes a takedown, donde el atacante minimiza puntos únicos de falla.
Por qué este patrón complica la respuesta tradicional
Durante años, muchas campañas se desarticularon gracias a acciones coordinadas sobre infraestructura: secuestro de dominios, clausura de hosting, sinkholing, bloqueos BGP o decomiso de servidores. Esas medidas siguen siendo válidas, pero en este escenario tienen menos impacto estructural.
Cuando el canal de control está en blockchain:
- No hay un servidor C2 central que apagar para interrumpir todo el botnet.
- La disponibilidad del canal depende de una red descentralizada y múltiples RPC alternativos.
- La persistencia lógica del esquema (contrato + wallet + panel) facilita relanzamientos.
- La detección basada en IOC estáticos envejece rápido si el actor rota payloads y wallets.
En términos operativos, esto desplaza el esfuerzo hacia controles de endpoint, telemetría de red, inteligencia de comportamiento y mitigación en borde, en lugar de confiar solo en derribar infraestructura adversaria.
Qué significa para SysAdmin y DevSecOps
El impacto real no es teórico. En entornos empresariales, un loader con este diseño puede actuar como mecanismo de entrega para stealers, RATs, criptominería o scripts de post-explotación. Si además incorpora evasión (anti-VM, pruebas AV previas), el tiempo de permanencia puede crecer.
Para equipos de plataforma y operaciones, esto obliga a revisar tres capas:
1) Endpoint y ejecución
- Aplicar listas de allow/deny de ejecutables y control de PowerShell/cmd.
- Restringir ejecución desde rutas de usuario temporales y directorios de descarga.
- Asegurar EDR con reglas de comportamiento para chainings típicos de loader.
2) Red y salida a internet
- Monitorear patrones anómalos de consultas a RPC públicos no habituales para el negocio.
- Segmentar egress por rol de servidor/workstation; no todo activo necesita salida plena.
- Correlacionar eventos DNS/HTTP/TLS con creación de procesos para elevar contexto.
3) Identidad, CI/CD y hardening
- Reducir privilegios locales y de servicio para cortar movimiento lateral temprano.
- Fortalecer controles en runners CI/CD y hosts de build, objetivos frecuentes de loaders.
- Exigir firmas de artefactos y verificación de origen en pipelines.
Lecciones del uso de blockchain como C2
No todo botnet “on-chain” tendrá gran escala, pero el patrón ya es reutilizable. Cuando una técnica se empaqueta en paneles y kits comercializados, su adopción puede crecer por imitación. Para defensa, la lectura correcta es evitar enfoques binarios (“se puede tumbar / no se puede tumbar”) y pasar a estrategias de fricción continua:
- bloquear ejecución y persistencia en endpoint,
- detectar comunicación y descarga de segunda etapa,
- contener rápido por segmentación y aislamiento,
- recuperar con playbooks probados y telemetría centralizada.
Además, este caso deja una señal para threat hunting: en ciertos escenarios, la cadena pública no solo sirve al atacante; también puede aportar trazabilidad para analistas si se cruza inteligencia on-chain con observables internos.
Acciones recomendadas (próximos 7 días)
- Inventariar egress real de endpoints y servidores críticos; recortar tráfico saliente no esencial.
- Activar búsqueda dirigida de patrones de loader + descarga remota + ejecución de payload.
- Actualizar playbooks SOC para campañas con C2 descentralizado (sin dependencia de takedown).
- Revisar cobertura EDR en estaciones de administración, bastiones y runners de CI/CD.
- Hacer tabletop de incidente orientado a botnet resiliente: detección, aislamiento, comunicación y recuperación.
- Coordinar inteligencia externa (proveedores, ISAC, CERT) para enriquecer IOC/IOA y contexto táctico.
En síntesis: Aeternum no es solo “otra muestra de malware”, sino una señal de madurez en modelos de C2 resistentes a interrupción. Cuanto antes adapten sus controles a este patrón, menor será la ventana de exposición operativa.
Fuentes consultadas: The Hacker News, Infosecurity Magazine, Security Affairs y análisis técnico de CtrlAltIntel (referenciado en cobertura especializada).




